Transdisciplinariedad Un enfoque para la complejidad del mundo actual

Clarismar
Universidad Nacional Experimental
De los Llanos Centrales
Rómulo Gallegos
Doctorado en Ciencias de la Educación
1ra Cohorte Valle de la Pascua





Transdisciplinariedad
Un enfoque para la complejidad del mundo actual

 Miguel Martínez Miguélez 
Reflexión










 Facilitador:                              Participantes:
          Dr. Jorge Luís España                          Barrios Tibisay
                                                        Del Valle Numiralda
                                                        Hernández Clarismar
                                                    Hernández, Norka
                                                     Morabito, Concheta
                                                        Pérez, Yali Coromoto


Valle de la Pascua, febrero de 2012

Transdisciplinariedad
Un enfoque para la complejidad del mundo actual
Reflexión

     La transdisciplinariedad desde la perspectiva de investigaciones sociales se constituye como uno de los puentes necesarios entre las distintas disciplinas y saberes como requisito insalvable para construir nuevos métodos y alternativas de solución a los problemas nuevos, los que permanecen intactos o en crescendo en pleno tercer milenio. Para Martínez Miguélez (2007), el movimiento intelectual y académico denominado transdisciplinariedad se ha desarrollado mucho en los últimos 15 años; este movimiento desea ir más allá no sólo de la uni-disciplinariedad, sino también, de la multi-disciplinariedad  y de la inter-disciplinariedad. Aunque la idea central de este movimiento no es nueva, Piaget la proponía ya en los años 70 como una “etapa nueva” del conocimiento, su intención es superar la parcelación y fragmentación del conocimiento que reflejan las disciplinarias particulares y su consiguiente hiperespecialización, y, debido a esto, su incapacidad para comprender las complejas realidades del mundo actual, las cuales se distinguen, precisamente, por la multiplicidad de los nexos, de las relaciones y de las interconexiones que las constituyen.

     Para este autor, esta línea de reflexión ha exigido la creación de términos nuevos y, entre ellos, está jugando un papel clave el de “transdisciplinariedad.  El cual significa “más allá de”, o “a través de” (trans), las disciplinas conocidas puede haber muchas cosas, y se necesita saber a cuáles si se puede hacer referencia o si desea comunicarse. Por otro lado, la semántica, como también la etimología, pueden tener “cierto derecho” a imponernos un determinado significado de los términos, pero se sabe que, en definitiva, es la pragmática, es decir, el “uso” de los términos y, a veces, contra toda lógica, el que termina jugando el papel principal en la comunicación.

     De igual manera, considera que las universidades tienen por su propia naturaleza, la misión y el deber de enfrentar este estado de cosas, de ser sensibles a los signos de los tiempos y de formar las futuras generaciones en armonía con ellos. Muchos estudios se han centrado en lo  que debe ser la universidad del mañana dando paso primero a estudios multidisciplinarios, luego, estudios interdisciplinarios y finalmente, estudios transdisciplinarios o metadisciplinarios; es decir, estudios que ponen el énfasis, respectivamente, en la confluencia de saberes, en su  interacción e integración recíprocas, o en su transformación y superación.

     Martínez Miguélez, en esta lectura hace una reflexión sobre ciertos simposios de muchos realizados durante mucho tiempo los cuales fijan como principal objetivo de sus estudios el deseo de que el pensamiento transdisciplinar alimente en lo sucesivo la nueva visión de la Universidad. Citando a Locarno, (1997), manifiesta que su intención es “hacer evolucionar a la Universidad hacia un estudio de lo universal en el contexto de una aceleración sin precedentes de los saberes parcelarios”; y consideran que “esta evolución es inseparable de la búsqueda transdisciplinar, es decir, de lo que existe entrea través y más allá de todas las disciplinas particulares”. Casi todos los simposios van más allá de la crítica a la fragmentación del conocimiento y de los excesos de la hiperespecialización en las disciplinas particulares y su posible superación, situación ésta a que han contribuido, en buena parte, los excesos del postmodernismo actual que celebran dicha fragmentación; enfatizan también, y, en algunos, sobre todo, el peligro que esto acarrea para la sobrevivencia de la especie humana sobre el planeta.

     Continuando con el proceso de investigación y analizando el asunto de investigación que va más allá de lo meramente centrado en las disciplinas particu­lares, se pue­den distinguir varios niveles a lo largo de un conti­nuum. Estos niveles van de lo mono-disciplinar a lo multi-­discipli­nar, a lo in­ter-disciplinar y a lo trans-disciplinar. La investigación monodisciplinaria puede llevarse a cabo por uno o varios investigadores que comparten plena­mente un determinado paradigma científico: epistemología, métodos, técnicas y procedi­mientos. Es la más usual y co­rriente. Este enfoque lleva a aislar demasiado los elementos o las partes y su comporta­miento, descui­dando los nexos y rela­ciones que tienen con el todo y con otros “todos”. En la investigación multidisciplinaria trabajan diferen­tes investigadores colaborando en un proyecto común. Los participantes perte­ne­cen a diversas disciplinas y cada uno es básica­mente inde­pen­diente en su trabajo, sintiendo poca o ninguna necesi­dad de conocer el trabajo de los demás. En la investigación interdisciplinaria también los parti­cipantes pertenecen a diferentes disciplinas, pero la integra­ción comienza ya en el mismo proceso, en la formula­ción del plan de acción y en la especificación de la contri­bu­ción de cada miembro: cada uno trata de tener en cuenta los procedi­mientos y trabajo de los otros en vista a una meta común que define la investigación.

    El verdadero espíritu de la Transdisciplinariedad va más allá de todo lo que prácticamente se está haciendo hasta el presente: su meta o ideal no consiste sólo en la unidad del conocimiento, que es considerada como un medio, sino que camina hacia la autotransformación y hacia la creación de un nuevo arte de vivir. Por ello, la actitud transdisciplinar implica la puesta en práctica de una nueva visión transcultural, transnacional, transpolítica y transreligiosa.

     Es de esperar que este nuevo paradigma emergente sea el que permita superar el realismo ingenuo, salir de la as­fi­xia reduccio­nista y entrar en la lógica de una coherencia inte­gral, sis­témica y ecológica, es decir, entrar en una ciencia más universal e integradora, en una “ciencia” verdade­ramente transdisciplinaria. Por consiguiente, la investigación científica con esta orientación paradigmática transdisciplinar consistiría, básicamente, en llevar este proceso natural a un mayor nivel derigurosidad, sistematicidad y criticidad. Esto es precisamente lo que tratan de hacer las metodologías que adoptan un enfoque hermenéutico, fenomenológico, etnográfico, es decir, un enfoque cualitativo que es, en su esencia, estructural-sistémico

     Desde el punto de la lógica dialéctica las partes son comprendidas desde el punto de vista del todo, y éste, a su vez, se modifica y enriquece con la comprensión de aquéllas. Supera la cau­sación lineal, uni­di­rec­cional, explicando los sistemas auto-correc­tivos, de retro-alimentación y pro-alimentación, los circui­tos recurrentes y aun ciertas argu­mentaciones que pare­cieran ser “circulares”.  Pero el uso de la lógica dialéctica parece rechazar el principio aristotélico del  tercero excluido”  aceptar su contrario: el principio lógico del “tercero incluido”, como lo ilustra Stéphane Lupasco con su “principio de antagonismo” (le principe d’antagonisme) (Finkenthal, 1998).

     Así mismo, la verdadera lección del principio de complementarie­dad, la que puede ser traducida a muchos campos del conoci­miento, es sin duda esta riqueza de lo real complejo, que desborda toda lengua, toda es­tructura lógica o formal, toda clarifica­ción concep­tual o ideológica; cada uno de noso­tros puede expresar solamente, en su juego intelec­tual y lingüístico (Wittgens­tein, 1967), una parte, un aspecto de esa realidad, ya que no posee la totalidad de sus elementos ni, mucho menos, la totalidad de la red de relaciones entre ellos.

     Este trabajo de Martínez Miguélez, trata de explicar todos los aspectos que caracterizan la Transdisciplinariedad como disciplina, trata de llevar al lector hacia lo significativo de un nuevo paradigma emergente, que le pueda dar solución a los problemas que se puedan suscitar en todos los aspectos de la vida cotidiana.   Parece evidente que cada vez es más impe­riosa la nece­sidad de un cambio fundamental de para­digma científi­co. Los mode­los positivistas y mecani­cistas quedarían ubica­dos den­tro del gran paradigma holístico y transdisciplinar del futuro, al igual que la física new­to­nia­na quedó integrada dentro de la relativista moderna como un caso de ella. Asimismo, la lógica clásica y los axiomas aristoté­licos, aunque indispensables para verificar enunciados parcia­les, darían paso a procesos racionales menos rigidizan­tes y asfixiantes a la hora de enfrentar un enunciado complejo o global

Bibliografía
Martínez M. (2007), Transdisciplinariedad y Lógica Dialéctica. Un enfoque para la complejidad del mundo actual.
Martínez M. (2003), Transdisciplinariedad. Un enfoque para la complejidad del mundo actual. 

FOTOS II EVENTO CIENTIFICO







Clarismar

II Evento Científico

Clarismar
Republica Bolivariana de Venezuela
Universidad Rómulo Gallegos
Área de Post Grado
Doctorado en Ciencias de la Educación
I Cohorte Valle de la Pascua



Evento Científico para la
 Contextualización Educativa.
II Evento Científico
 Doctor Carlos Arriechi


Facilitadora:                               Doctorantes:

Dra. Enma Rodríguez
Barrios, Tibisay
Del Valle, Numiralda
Hernández Clarismar
Hernández, Norka  
Morabito, Concheta
Pérez; Yalis 

SECCIÓN “A”

C.I.5622093
C.I.8555147                                             
C. I. 14854132
C. I 9917526
C. I 9918193
C. I 12637560


Valle de la Pascua febrero 2012



 Doctor. Carlos J. Arriechi


            “¿Podría afirmarse como afirman Nietzsche y Wittgenstein que toda filosofía es una autobiografía, como decía mi maestro Gaos, "confesión personal"? No; la obra es irreductible a la existencia individual de su creador, incluso en la poesía lírica, pues la subjetividad no es absoluta. Menos reductible aún es la filosofía, ya que en ella se hacen presentes la sociedad, la época, la clase, la tradición, elementos todos que trascienden al individuo, aunque el filósofo se nutra de todos ellos."

                                            Adolfo Sánchez Vázquez ( Filosofía y circunstancias)



Informe sobre Experiencias filosóficas relatada por el Doctor Carlos J. Arriechi.

            Qué se entiende por "experiencia" es algo que no está claramente delimitado y que tiene diversos significados en función de la corriente filosófica de la que partamos. Aquí tan sólo pretendemos distinguir algunos modos de entender la experiencia para mostrar la ambigüedad y apertura del término y tener esto presente cuando hagamos alusión a la forma específica de experiencia denominada "experiencia filosófica".
            La experiencia puede entenderse como:
•  La aprehensión inmediata por parte de un sujeto de una realidad, sea del tipo que sea (un dolor, alegría, etc.). Se trataría de un cierto modo de conocer previo a toda reflexión sobre aquello que se conoce.
•  La aprehensión inmediata por medio de los sentidos. En esta ocasión la experiencia, siendo también individual e inmediata como en el caso anterior, se limita a lo ofrecido por los sentidos.
•  Aprendizaje, experiencia entendida como enseñanza adquirida con la práctica. Aquí tienen cabida la experiencia de un oficio, o la experiencia de la vida
•  Confirmación empírica de los juicios sobre el mundo por medio de la verificación a través de los sentidos. Este tipo de experiencia es tomada como modelo en la investigación científica.
•  Vivencia interna, experiencia que, de forma similar a la aprehensión inmediata, tiene lugar para un sujeto individual, si bien, al no ceñirse a la inmediatez de forma estricta, alberga un mayor número de experiencias (por ejemplo, la experiencia de la fe, o las vivencias místicas)
Existen otras formas adicionales de clasificar la experiencia, así se traten de experiencias de carácter "interno" o "externo", individuales o colectivas o bien en función de que exista la posibilidad de verificación de dichas experiencias o no.
Por otra parte no conviene olvidar que, además de poseer múltiples significados, el término experiencia ha ido evolucionando con el tiempo. Autores como William James o John Dewey han situado el concepto de experiencia en el centro de su filosofía y, conscientemente, han propuesto un nuevo modelo más amplio y complejo, que diese cabida al mayor número de acepciones como las propuestas anteriormente.
                   
La experiencia filosófica, por lo tanto, consiste en problemas filosóficos que hemos interiorizado, que hemos hecho nuestros y ante los cuales debemos dar una respuesta. Las experiencias filosóficas suelen darse en lo que se ha denominado, en palabras de Kart Jaspers, "situaciones límite", incógnitas cuya solución exacta está más allá de nuestro alcance, pero frente a las cuales debemos responder de una manera u otra. Anteriormente mencionamos lo bello y lo bueno como ejemplos de objetos de admiración, como situaciones límite ante las que nos planteamos ¿cuál es su naturaleza? ¿Qué debo hacer ante ellas? Es el caso asimismo de la muerte, el dolor, la culpa, la necesidad y el anhelo de comunicación. La pregunta por la naturaleza de la filosofía es igualmente una pregunta que nos sitúa en el límite de nuestro conocimiento.  

Comprendido un poco lo que es la experiencia filosófica, se presenta un recorrido por la experiencia  del Dr. Carlos J. Arriechi,  cuya ponencia  título: 
 
Multiplicando mis cayenas 
 (Mi experiencia en los estudios doctorales).


Comenzó por explicar que significaba para él ser doctor, y culminó la explicación con la frase: Pensar, decir y hacer lo mismo  de  Jesús Leal.  Igualmente señalo que el  doctorado lo empezó solo para obtener un requisito  para un ascenso en su trabajo, sin embargo asumió otra  actitud  decidiendo transitar por este largo camino con la siguiente premisa   ¡Afronta el reto!. Derivada de una fuerte experiencia que está viviendo un amigo  junto a su madre quien mantiene una  lucha contra el cáncer, el cual esta venciendo. Relacionaba el comienzo de su trabajo doctoral con esta situación resaltando que esa debe ser la actitud, hay que ir a ganar, a alcanzar un fin último, que en este caso era la obtención del título.

 Hizo referencia  al  cambio paradigmático   iniciar desde cero (la epojé), abrirse al cambio, una aproximación a la realidad, sin embargo también considera  que  se debe ser amplio, muy amplio, no cuadrado ni redondo  hay que abrirse porque la verdad absoluta no existe y  hay que compartir.  Su experiencia doctoral le cambio su perspectiva de vida sobre la concepción que manejaba.  Al principio sentía que no conocía nada, consternándose con la terminología utilizada,  pero fue apropiándose de la misma hasta la modificación del léxico requerido, lo que es necesario en este nivel educativo. Paulatinamente amplió el horizonte de los conocimientos ya existente.   

Seguidamente  el Dr. Arriechi explico diferentes tipos de paradigmas y abordajes de  investigación como el cualitativo y cuantitativo, destaco que estos son oportunidades de investigar las cosas de otras maneras, también hizo una relación entre estilos de pensamientos y el discurso en la investigación. Explico que de conocimientos empíricos y cotidianos surgen nuevas ideas o cambios de paradigmas. Asimismo expreso que las tecnologías tienen muchas bondades, sin embargo en la humanidad continúan aumentando los crímenes, las injusticias. Cabe destacar que  todo  el discurso fue dado  de  forma clara, sencilla, amigable, caracterizado por la precisión y humor que le son propios, intercalado de anécdotas, que  llego a todos los doctorantes  obteniéndose valiosos aprendizajes.

Respecto a su trabajo doctoral el cual se  titula: ENTRAMADO TEORICO AXIOLOGICO EN LA ECOHUMANIZACION DE LA POBLACION VINCULANDO LA EDUCACION AMBIENTAL EN EL CONTEXTO DE LOS CONSEJOS COMUNALES,  señalo que surge de la preocupación de observar el continuo ataque contra el ambiente y ver que en Venezuela existe una legislación ambiental acorde a los tratados internacionales, pero en realidad la educación ambiental prácticamente se reduce al ámbito escolar, siendo esta situación el ser, el problema abordado, es decir lo ontológico en su investigación.

La experiencia planteada permitió determinar, la vinculación del escenario de  la Educación Ambiental y el contexto de los consejos comunales   a través de la cual se refleja  la necesidad de una formación integral de la persona, porque una visión sesgada o unilateral en cuanto a la formación humana lleva a un retroceso en otros aspectos del crecimiento humano. En el proceso educativo cuando se acentúa el desarrollo en un solo sentido se crean seres humanos incompletos: todo plan de estudios que tienda al equilibrio debe ofrecer promover el desarrollo en ciencias, en técnicas, en letras, en moralidad, en vida política, en vida afectiva de los educandos; como decía Andrés Bello en uno de sus discursos “todas las facultades humanas forman un sistema, en que no puede haber regularidad y armonía sin el concurso de cada una. No se puede paralizar una fibra, una sola fibra del alma, sin que todas las otras se enfermen”. 

El presente planteamiento, corrobora que el aprendizaje no es un fenómeno humano simple, trivial y reduccionista; no solo es un ejercicio de transmisión, internalización y acumulación de conocimientos, sino un proceso complejo en el cual es ser humano debe ensamblar, extender, restaurar e interpretar la realidad, y por ende, construir conocimiento con apoyo en la experiencia y la información proveniente del mundo de la vida que el individuo  maneja. Por estas razones, el tema del aprendizaje es necesario inscribirlo dentro de una globalidad y un orden social, lo que requiere que el investigador educativo comience a pensar desde la multidimensionalidad  y la transdisciplinariedad del ser.

El planteamiento anterior, permite argumentar, que no parece posible comprender las organizaciones educativas únicamente a través del campo de sus estructuras formales y las manifestaciones racionales, puesto que las organizaciones son entidades humanas que implican culturas, valores, creencias y significados, donde se anida tanto su misión como visión en la realidad.

Con respecto, a lo teleológico  el autor  se planteo como propósito general:   
Construir un entramado teórico axiológico vinculando la Educación Ambiental en la ecohumanización de la población en el contexto de los Consejos Comunales. 

 Y  como propósitos específicos se planteó: 

Conocer el escenario sobre el cual se está desarrollando la Educación Ambiental en la población  en el contexto de los Consejos Comunales.
 Describir las bases filosóficas sobre las cuales se apoya la Educación Ambiental.

 Generar una aproximación teórica en el cual se vincule la axiología con la Educación Ambiental, conteniendo las bases formativas de la ecohumanización de la población en el contexto de los Consejos Comunales. 

Para que la educación ambiental sea efectiva debe estar basada en valores, ser continua y de calidad desde las etapas más tempranas de la vida. Es por ello  que la labor ha estado dirigida al fomento de valores conservacionistas, de protección a la naturaleza y sus recursos desde los primeros años de vida así como el trabajo, la solidaridad, disciplina, responsabilidad, honestidad, cooperativismo entre muchos otros que son fundamentales para la ecohumanizacion de la población y para mejorar la comunidad donde se vive, ayudándose a todos, de esta forma se pone en práctica un sentido ético, reflejándose   lo axiológico del trabajo realizado. 

Es importante destacar que  el debate epistemológico de los últimos tiempos acerca de educación en el contexto de los consejos comunales condujo al investigador a desafiar el sincretismo  paradigmático en el campo de la investigación de las Ciencias Sociales buscando nuevas formas de relacionarse con la realidad y conocerla más de cerca con el apoyo de informantes claves.  Estos nuevos escenarios del conocimiento llevan a plantear cosmovisiones emergentes acerca del mundo donde transcurre la vida cotidiana en relación con la educación ambiental en el contexto de los Consejos Comunales.  En atención a lo planteado, la epistemología consistió en conocer a través de  los hallazgos, con base en categorías, que la población en general, no recibe suficiente educación ambiental por lo que se necesita que esta sea efectiva, continua, basada en valores, continua y de calidad desde las etapas más tempranas de la vida e impartida en todos los lugares posibles.

  En cuanto al aspecto metodológico el exponente manifestó que trabajó desde el enfoque complejo – dialógico, el tipo de investigación  fue documental de campo e introspectiva – vivencial. La técnica utilizada fue la entrevista semi – estructurada.

La experiencia narrada por el Doctor Arriechi, es considerada por las autoras de este informe muy fructífera  en varios aspectos, primeramente permitió obtener, de forma precisa y sencilla información útil para la realización de nuestro trabajo doctoral, igualmente  sirvió para reducir niveles de incertidumbre respecto al mismo generándose optimismo y confianza para continuar realizándolo. También es importante el aprendizaje obtenido respecto al rol que como futuro doctores nos corresponde, en relación  a  compartir conocimientos con nuestros semejantes, con actitud humanitaria, de apoyo, estando conscientes que todos nos necesitamos, que el aprendizaje es continuo siendo todos y cada uno fuente de conocimiento y que solamente unidos conformaremos un mundo mejor.

  En este sentido el conocimiento no  debe convertir a las personas en  prepotentes sino en seres  comprensibles, sensibles  y más humanos.

Fundamentos de la transdisciplinariedad

Clarismar
República bolivariana de Venezuela
Universidad Rómulo gallegos
Área de post grado
Doctorado en ciencias de la educación
I cohorte valle de la pascua. 
Sección “A”



Transdisciplinariedad y Ciencias de la Educación.
Fundamentos de la transdisciplinariedad por: 
 Manfred A. Max-Neef.




Facilitador:                                                                      Participantes:    
Dr. Jorge Luis España                                                                 Barrios, Tibisay  C.I.5622093
                                Del Valle, Numiralda C.I.8555147                                                           Hernández, Clarismar C.I14854132
                                                               Hernández, Norka   C.I 9917526
                                                               Morabito, Concheta C.I 9918193
                                                               Pérez; Yalis  C. I  12637560
                                           

                   
                               Valle de la Pascua, febrero 2012.

Fundamentos de la transdisciplinariedad por: 
 Manfred A. Max-Neef.


               El autor en este texto,  ofrece una forma de alcanzar el conocimiento, que pueda servir para solucionar algunos problemas de impacto global y de efectos de largo plazo, donde es necesario, la unión de varias disciplinas articuladas.  El economista, comienza por explicar una serie de términos que nos permitirán entender el mismo, como lo son  la disciplinariedad, la multidisciplinaridad, la pluridisciplinariedad, la interdisciplinariedad, para diferenciarlas de la transdisciplinariedad, tema principal del texto     
 
En la transdisciplinariedad,  se debe empezar conociendo las bases de las diferentes disciplinas, porque en algún apartado del texto afirmaba que para existir la transdisciplinariedad es necesario que haya un mínimo de conocimiento de otras disciplina; lo cual guía la intuición, permitiendo la selección de nuevas líneas para continuar el camino; luego lo racional posibilita clarificar la situación y la búsqueda de la solución. La intuición y lo racional asumen el papel de componentes complementarios, son importantes para poder relacionar los fenómenos que se presentan y tener una mayor comprensión del objeto estudiado en la comunicación. 

En tal sentido, la creciente ruptura en la comunicación es en buena parte producto de la exacerbación del pensamiento racional, manifestado por el claro predominio del reduccionismo de la lógica binaria que, entre otras cosas, separa al observador de lo observado. Asunto, por cierto, superado en la física cuántica que reconoce que la presencia del observador puede reducirse a un mínimo, pero no puede ser eliminada totalmente. Precisamos acceder a distintas lógicas que nos permitan atravesar disciplinas y que reconozcan el contraria sunt complementa planteado por Niels Bohr.        
Por estas razones, es necesario enumerar algunas problemáticas del contexto donde se desenvuelven los individuos en la sociedad, tal como lo señala Manfred Max-Neef (2002), tales como: la deformación y mala interpretación del lenguaje, la  Pobreza, crisis ambientales, violencia, terrorismo, destrucción de tejidos sociales, la imposición de nuevas tendencias políticas, la crisis de la educación superior, entre otras; se puede inferir que ninguna de ellas puede ser adecuadamente abordada desde el ámbito de disciplinas individuales específicas. Se trata de desafíos claramente transdisciplinarios. Ello no sería preocupante si la formación que se entrega a quienes pasan por las instituciones de educación superior fuera coherente con tal desafío o a su defecto considerando los cambios que suscitan en el correr del tiempo. Pero lamentablemente no ocurre así, ya que sigue predominando ampliamente la enseñanza unidisciplinaria. Existen excepciones, pero pocos son los intentos de carácter interdisciplinarios, particularmente en torno a la planificación, las asignaturas de los compendios curriculares, que son de por sí disciplinas integradoras.
Es por ello según Gutiérrez (2007) que el fenómeno de la vida, la naturaleza de la materia, los misterios de la mente y sobre todo, las interrelaciones entre todos estos elementos nombrados, se puede inferir que se resisten a tratamientos disciplinaria, por la complejidad de los mismos; son varias las disciplinas y métodos que se emplearían para su discusión, ya sea con la adopción de la multidisciplinaridad o de la interdisciplinariedad. Una visión global se muestra como algo esencial, la totalidad está siempre presente, no solo en las manifestaciones identificadas de cada aspecto, si no las interacciones que en ellas se encuentran.

 Desde esta perspectiva, las universidades como escenarios  para la transformación y el cambio, se siguen orientando hacia una visión interdisciplinaria, es decir lo que se manifiesta en la resolución de problemas es únicamente la transferencia de métodos. Pues la problemática planteada en nuestras universidades esta rígida, anclada en los primeros niveles de la realidad. Si bien es cierto que el avance del conocimiento científico y tecnológico ha permitido la creación de instrumentos que pudiesen permitir reconocer y asumir la complejidad del universo, tampoco es menos cierto que no estamos preparados para responder a los cambios que suscitan en nuestro contexto.           
 Es por ello, que es interesante considerar el contexto de la Educación Superior, analizándolo desde la complejidad, de ahí que si miramos  las universidades se observa que a nivel de pre-grado la preparación conduce a una formación unidisciplinaria, debido a las estructura de las instituciones, ya que ellas a parte de estar conformadas por departamentos, coordinaciones y facultades, los pensum de estudios se enfocan de una manera individual en forma de disciplinas separadas.
 
Esto connota y denota que, la investigación disciplinaria concierne a un solo nivel de Realidad. La transdisciplinaria, en cambio, extiende su acción a través de varios niveles de realidad, en el caso de la transdisciplinaridad fuerte, y a varios niveles de Organización (quizás a veces Realidades) en el caso de la transdisciplinaridad débil. Disciplina y transdisciplina no son antagónicas, sino que se complementan. El tránsito desde una a la otra, alcanzando visiones desde distintos niveles de realidad simultáneamente, genera enriquecimientos recíprocos del conocimiento que facilitan la comprensión de la complejidad. La transdisciplinamás que una nueva disciplina o súper-disciplina es, en realidad, un modo distinto de ver el mundo, más sistémico, más holístico.  

Está claro que si tal esfuerzo no se realiza, continuaremos generando cada vez más daños irreversibles en la Sociedad y en la Naturaleza, producto de nuestras visiones parciales, fragmentadas y limitadas. El desafío radica, por lo tanto, en practicar la transdisciplinaridad como método de manera sistemática, sea en su versión fuerte o en su versión débil, y hacer esfuerzos simultáneos para perfeccionarla en cuanta visión de mundo, hasta lograr que la débil se transforme también en fuerte. Como no existe ninguna Universidad ni ningún otro centro de estudios superiores orientado transdisciplinariamente, se hace ineludible el esfuerzo por crear instancias que estimulen su aplicación y su desarrollo





Reporte de lectura de texto:  

Consideramos que la época en la que el autor redacto el texto  es la postmoderna,  designada esta  a un amplio número de movimientos artísticos, culturales, literarios y filosóficos del siglo XX, definidos en diverso grado y manera por su oposición o superación de las tendencias de la Edad Moderna. Ya que, el experto sostiene que el mejor proceso de desarrollo "es el que mejora la calidad de vida de las personas". "Ahora bien, a pesar de que se suele pensar que las necesidades humanas son infinitas y cambian", en su opinión, son "pocas, clasificables e invariables" pues lo que varía "no son las necesidades, sino las formas de satisfacerlas".
            Para conocer mejor las necesidades y darles respuesta, el autor de este texto ha creado una tesis sobre el desarrollo a escala humana, estableciendo nueve necesidades fundamentales --subsistencia, protección, afecto, entendimiento, participación, ocio, creación, identidad y libertad--, que se cruzan con cuatro categorías de satisfacción --ser, tener, hacer y estar--.
Entonces,  La lectura del documento, nos permite considerar que la intencionalidad del autor y de nosotros como lectores que no solo son las  disciplinas, sino también en el arte, puedo hacer alusión a la literatura, que para entenderla, se debe efectuar una percepción bipolar: lo racional y lo relacional, llegando a la hermenéutica de la obra. Con relación a los niveles de realidad, el texto cuenta que la realidad “tiene una dimensión trans-subjetiva, en tanto que un simple hecho experimental puede arruinar a la más hermosa de las teorías científicas”. Consideramos que por este lado, tiene mucho más valor la transdisciplinariedad; en las ciencias humanas, por ejemplo, sí en la sicología se formula o se cae una teoría, cabe la posibilidad que llegue a afectar la sociología como disciplina que estudia al individuo en colectividad; esto también se da en disciplinas de diferente categoría como la sicología y la genética.   
Según el corte epocal percibimos que el autor hace una mirada  es fenomenológica, el cual es un movimiento que surge en el siglo XX, el cual describe las estructuras de la experiencia tal y como se presentan en la conciencia sin recurrir a teoría, deducción o suposiciones procedentes de otras disciplinas tales como las ciencias naturales. En efecto,  la deducción procede de lo universal a lo particular o menos general siendo este el modo de producción de conocimiento.  
Con respecto, a la relación tiene el texto con el ámbito disciplinar de los lectores consiste en la epistemología de la Transdisciplinariedad. Lo expuesto hasta aquí se sustenta en un enfoque práctico y simplificado, con vistas a permitir la aplicabilidad, según Basarab (1996) , pero  para la investigación especialmente en las ciencias sociales, de un método que tienda a ser transdisciplinaria, y que quedará identificado, como se explicará más adelante, como Transdisciplina débil. Que no es suficiente. La transdisciplinaridad que a continuación se discute, y que quedará identificada como Transdisciplinaridad fuerte, cala mucho más hondo de lo que hasta aquí se ha expuesto. Epistemológicamente la transdisciplinariedad fuerte, según Basarab (1996) se sustenta en tres pilares fundamentales: a) niveles de realidad, b) el principio del "tercio incluido", y, c) la complejidad.   
Además reconoce, como modos de razonar simultáneos y complementarios, el racional y el relacional En el curso de la evolución humana, la transición de la comunicación oral, en que el conocimiento se impartía a través de historias y de mitos, a la comunicación escrita, producto fundamentalmente (en Occidente) del desarrollo del alfabeto fenicio-griego, se fue imponiendo la primacía del pensamiento racional por sobre el relacional. Desde entonces, ha sido tal la fascinación que ha producido la razón, que hemos perdido otras facultades y sentimientos que nos facilitaban entender, por así decirlo, la naturaleza desde adentro. Para alcanzar un proceso de transdisciplinariedad, creemos que hace falta enfatizar más en el saber que ofrecen las universidades, como primer paso; luego dedicarse a comprender para poder relacionar y traspasar otras disciplinas apuntando a un conocimiento abierto y realimentando en este caso, las ciencias humanas y sociales.